PROTOCOLO PARA LA ELABORACIÓN DE INFORMES SOBRE REVUELTAS Y MOTINES

Introducción

El sentido de este protocolo es ofrecer una guía para la elaboración de informes de revueltas y motines para la red Rioting!

El objetivo principal es favorecer la reunión ordenada del máximo de información disponible acerca de una revuelta o un motín, de manera que su lectura proporcione:

  • una caracterización formal básica de la protesta a través de una serie de parámetros y descriptores (Parte I);
  • un relato lo más exhaustivo posible del proceso en su contexto histórico (Parte II);
  • un análisis del fenómeno en relación con los temas de interés de la red (Parte II);
  • un acopio de bibliografía comentada que facilite un acercamiento más intensivo al suceso (Parte III)
  • un apartado de notas y comentarios para señalar aspectos del informe o la revuelta que no están suficientemente tratados en la red o en los temas de investigación de la red y que merecen ser incorporados (Parte IV);
  • una valoración global de la relevancia y posibilidades de la movilización para los objetivos de la red (Resumen final).

Los informes constan de cinco partes diferenciadas, aunque constituyen un solo documento. Cada documento recibirá una numeración, se subirá a la web de la red y se le asignará un DOI referencial con valor académico curricular.

Los informes son sobre protestas en un sentido amplio, aunque la prioridad son revueltas y motines identificados por la historiografía o sobre los que existe información documental accesible. Se considera protesta cualquier proceso de demanda o protesta que comporte acción colectiva y vaya dirigida contra alguna institución pública, figura de autoridad reconocida en el seno de una comunidad o símbolo de autoridad o soberanía.

Se toma como unidad para la elaboración de un informe un episodio de movilización en forma de protesta en el espacio público o de toma de instituciones que pueda considerarse singular y distintivo en el espacio y en el tiempo, es decir, que tenga un inicio, un desarrollo y una conclusión, cierre o finalización más o menos deducibles por la información disponible, cuando no reconocidos en su contexto. Sin duda, hay numerosas protestas que arraciman episodios diversos, incluso secuencias reiteradas de movilizaciones; y por su parte, la historiografía disponible a menudo reúne bajo la rúbrica de una única rebelión un conjunto variado aunque interconectado de movilizaciones y protestas. Los criterios para distinguir una unidad de protesta tienen que ver con el grado de concreción espacial y temporal y con la unicidad del fenómeno, es decir, con su carácter singular y distintivo aun dentro de un proceso más amplio de protestas. Aislar una protesta presupone una valoración acerca de su idiosincrasia o autonomía. La decisión de identificar una unidad de protesta suficiente para elaborar un informe corresponde al autor del mismo.

En el caso de distinguir varios episodios formando una secuencia, en la Parte I del informe se consignará el apartado sobre “Vínculos directos con otras movilizaciones (ciclos)” y se indicará con cuál o cuáles revueltas se vincula o de qué secuencia más amplia forma parte; asimismo podrá hacerse con el apartado “Vínculos indirectos con otras movilizaciones” cuando se tenga constancia de que, en su mismo contexto, una revuelta o motín fue invocada al estallar otra protesta.